domingo, 28 de octubre de 2007

Los días de espera

Chinitho cada cierto tiempo abandona el paisaje capitalino y se va en un bus todo destartalado cruzando la frontera hacia el Sur. Allí se dedica a guarda bosque, explorador o científico loco. Se mata de tuto, anda con el celular pegado en la oreja y se saca fotos en mil lugares con mil personas. Lo único malo, es que él estando en algún lugar del sur extraña a mi y a su familia, y yo estando aquí, lo extraño a él. Cuando parte el bus, y veo su carita tirando besitos a través de un vidrio, se me apreta el corazón, quiero que esté bien y que vuelva pronto, que los días de espera a su llegada no se hagan tan tediosos. Porque yo aquí en Santiago me embobo viendo sus fotos, esperando una llamada, un mail, o lo que sea. Por mientras la vida sigue, pero es casi imposible acostumbrarse a su ausencia, por más que me lo pidas para que no me ponga triste... pero ¡cómo me podría acostumbrar! :O
Este terreno es cortito, pero quiero que sea pronto jueves y que vuelvas con tu sonrisa de guagüitho ♥♥♥

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