domingo, 22 de junio de 2008

Nada

Ni las flores marchitas, ni el cansancio, ni el polvo sobre las cartas, ni sobre las fotos, ni los malos entendidos, ni las malas pasadas, ni el frío del invierno, ni tú ausencia por lo veranos, ni los sábados y domingos sin tí, ni el miedo del futuro, ni nuestras casas, ni nuestros sueños, ni los miedos infundados, ni las rabietas, ni las mañas, ni los días nublados, ni las manos frías, ni los malos amigos, ni las lágrimas de rabia, ni la confusión con la vida, ni los temores laborales, ni el pasado, ni el futuro, ni las cosas a medio hacer, ni la desesperanza causada por nuestras diferencias, ni las noches de rabietas, ni tus huídas, ni los gritos de otros por teléfono, ni la falta de paciencia, ni nuestras familias, ni las mañanas como estas, absolutamente nada, nos separará...

1 comentario:

Luis dijo...

Eso mismo me dijo Wendy. Y todavía no ha vuelto a mi país inventado.