miércoles, 30 de septiembre de 2009

Fetiche #1; el dolor lo dejo en un frasco

El otro día anuncié en Twitter que tendría una nueva sección, muy ñoña por lo demás, pero que de solo pensarla me encanta.

Creo que solo hay una delgada línea que separa el “simple” fetiche, al deseo materialista de la vida. Pero creo que mientras esos objetos tengan más valor en su significado e historia que en dinero, no hay mayor problema.

Según la Rae;

fetiche.

(Del fr. fétiche).

1. m. Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos.

No creo que estos objetos caigan en la categoría de amuletos u objetos que tengan un poder especial, sin embargo han sido parte de mi vida por elección o simple destino, por lo que compartir con ustedes parte de mi vida a través de esos objetos maravillosos, me parece fascinante :D

Fetiche #1; el dolor lo dejo en un frasco

fetiche_019Pueden encontrarlo asqueroso, excesivo, repugnante, demasiado fetichista, y hasta medio sadomasoquista, pero así como muchas mamás aún tienen los dientes de leches de sus hijos, yo tengo mis muelas del juicio.

Es que les tengo cariño, aunque no lo crean tienen muchísimo significado en mi vida. Aún recuerdo, que un día después de cumplir 17 años (24 de agosto de 2004), me saqué la primera tanda (frasco izquierdo), y comencé mi pololeo con Nico al día siguiente (25 de agosto), por lo que comprenderán lo gracioso de la situación. La extracción tuvo que ser con cirugía, pero salió sin mayores complicaciones, salvo un detalle; el anti inflamatorio. Tuve unas escenas aquellas, tipo el exorcista durante la noche. La segunda tanda fue justo un mes después, y ahí no tuve problemas digestivos, sino que faciales. Tuve una semana la mejilla morada (y eso que la cirugía fue en un buen lugar :S). Al Nico, con que apenas llevábamos menos de un mes de pololeo, le daba vergüenza a andar de la mano conmigo por la calle, porque pensaba que la gente creería que me pegaba xD.

Ahora me encanta tenerlas fuera de mí, en esos frasquitos se ven tan re lindas, tan indefensas y amistosas. Y de paso, doy gracias por no tener que vivir de nuevos cuatro extracciones del demonio…

Espero ve ir pronto con otro fetiche (que entre el podcast, el trabajo y otros proyectos no me ha dado tiempo dedicarme a mi querido blog…)

Saludos amigos blogueros, los quiero!

8 comentarios:

Alma Rosa dijo...

yo tambièn mantuve durante algùn tiempo al dolor en un frasco... era un quiste de seno que me extirparon a los 17 años.... era como mi trofeo, a parte de la cicatriz claro... hasta que un dìa llegò mi mamà y lo tiro jajajajajaja a ella le causaba dolor verlo y a mi placer, asì que deje mi placer ( que al final de cuentas hay mejores) y dejè a mi mamà que olvidara el dolor ( es que su hija sufriò y le dolia puesss)).. asì que a la basura :).. pero aun asì las muelas del juicio son icònicas mija si yo fuera tu, las bañaba de oro jajajaja... no sè a mi nunca me han dado lata.. ya me sandrìan???' ni se mija :S y eso que ya voy para 34 pa su mecha

te quiero... ayer comencè a escuchar el podcast pero ya no pude terminar.. te prometo que hoy serà y tendràs ahi mi comentario mija...

besotessssssssssssssssss

El Belo dijo...

Yo nunca he guardado nada... a ver... mmmm... se vale un pedacito de uña de la mano que corte con mis dientes y la olvidé en mi escritorio...

Jajaja.

Saludos.

Cristian Díaz Castro dijo...

Es increíble como tendemos a enserrar las cosas en frascos, baules, corazones.., siempre me ha llamado la atención.

Pd: De tu comentario en mi blog, estoy totalmente de acuerdo contigo, estos ultimos dias he estado bloggeando por muchos sitios y es sorprendente como todos nos etiquetamos de soñadores, pero hasta ahora he visto muy pocos que se dicen soñadores y hacen algo por sus sueños, es un tema que a lo mejor posteriormente escribire en mi blog.

Saludos fran! un gran abrazo =D

Javi dijo...

Upas, Fran. Me recordaste este tremendo dolor. ¡Ag! De recordarlo me pongo mal. Las mías fueron las 4, así que, te puedes imaginar mi genio por aquellos días... tremendo.

Encuentro encachado que las guardes. No me imagino cómo se produce eso de tenerlas, pero me parece "shori" jaja.

Te dejo un abrazo de ánimo para que te recuperes totalmente.

Saludos.

la MaLquEridA dijo...

Yo guardo los dientes de leche de mis hijos, el cordón umbilical y mechones de su pelo, je.



Saludos.

SrItA. mUeGaNiTa!! dijo...

Uhhh!!! Se lee extraño, pero... Es lidno que a pesar de que hayan sido algo que te causo dolor, HOY te causen gracia y hasta añoranza porque recuerdas el pololeo con el Nico...

Saluditos Chikaaa!!! =D

Mathilde dijo...

FRAN:
WAAAACAAATELAAAAAAA

juajuajaujaujaujauaj cómo podís tenerlas guardadas y en frasquitos más encima! jajajajaja
son toda una historia las muelas del juicio, siempre...pero esto me supera!
que buen fetiche!
saludos

Anaís Sandiego dijo...

¡Jajajaja! Un excelente fetiche, Fran. Me recuerdas las costumbres de algunas tribus, que solían hacerse collares con los colmillos de los animales que cazaban para apropiarse de su fuerza. Quizás eso signifique que guardes tus dientes: es un símbolo de tu propia fuerza física y de voluntad.

O quizás simplemente estoy dando jugo. =P

¡Un abrazo!