
Hace unos días volvimos allá, y sabes como me fascina andar intruseando por las calles, ver casas y edificios, ver piletas, esculturas, museos. Por eso también estaba mañosa, porque cuando me siento impedida de intrusear me carga. Sentí que ya no te producía la misma sensación ese cerro, y que con el tiempo nos parecemos más, que a ti también te gusta intrusear, que a mi también me apestan otras cosas, que ya tengo un colador para todo lo que llega a mis ojos entre calles y museos. "Si te encuentro razón, pero no te pongas así". Cosito.











