Es probable que nunca deje de extrañarlos. Es casi un juramento el decirles que jamás me olvidaré de sus caras, de sus voces, de su amor. Debo decirles cuanta falta me han hecho, y que cada día 15 de Agosto los lloro. No son ni huesos en un nicho ni cenizas esparcidas, son dos personas que llevo en cada pensamiento y en cada movimiento, y que jamás dejarán de vivir, porque valen tanto, que es imposible la muerte para ustedes dos.
En el balcón de la demagogia
Hace 19 horas


1 comentario:
hola pancha que hermosa foto .. sipo asi es la cosa con la gente que uno quiere.
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