jueves, 16 de abril de 2009

Ya no soy de multitudes

Y me dí cuenta el sábado pasado, mientras estaba con mis amigas en la fiesta de la resurrección de plaza italia, al parecer ya no soy la adolescente de antes, que le daba lo mismo que la empujaran o pasar entre medio de tantas personas durante los conciertos o en aquella misma fiesta que año a año sigo. Pareciera que los años y los miedos atribuídos a malas experiencias en este tipo de eventos, despertó en mí una especie de fobia de las multitudes. Debe ser a que cada vez menos frecuente este tipo de actividades y que poco a poco, mi círculo más cercano se ha ido cerrando más y más. Pero debo reconocer que me refiero a aquellas multitudes que están presentes no solo en este tipo de eventos, sino que se ha hecho normal en mí optar por una suerte de soledad elegida, pero no soledad absoluta, sino que la vida me a hecho ser más desconfiada y tímida. ¿Malas experiencias en las relaciones humanas?, sí! pésimas experiencias. No digo por esto que soy una ermitaña, y mis más cercanos saben que me encanta hacer de anfitriona y asistir a reuniones sociales, pero siento que mí desplante ha disminuído, me he calmado para concentrar mi energía en quienes me inspiran ese cariño y respeto especial, y siempre estoy con ese miedo de dar mi cariño a quienes después defraudan como ninguno.
Soy una nena bien territorial, y me gusta tener mi espacio, tal vez por eso es que he optado por la vida que llevo. El Nico me dice que a veces parecemos viejitos, pero que no encontraba que eso fuera malo, y yo sé a que se refiere. Es que me vino un poco antes de lo habitual el tema de sentar cabeza y ser responsable, por eso me estoy cubriendo de las multitudes y de los malos momentos. Ando con miedo, díganme lo que quieran, pero la cosa es así en mi vida... y no sé si es bueno o malo, solo es.
Saludos a mis amigos blogueros, que me alegran con sus posts! :D Al resto de mis amigos tb. a la Paulala (ánimo!), a la Pola (está que nace la Antonia!!!), al Cris, y a las chicas del club de Lulú jajajaja (Sindy, Toni, Lau, Rata y Flo que las adoro) y a mi eterno amorcito, que volvió súper de Chiloé. Ellos y muchos más son la multitud de la que no huyo :)

6 comentarios:

Fau dijo...

Detesto las multitudes!! jaja... soy parecido a ti en el sentido de tener pocas amistades y ser más "hogareño" que nada.
Pero lo cierto es que toda la vida he sido así... poco sociable, alejado de las masas. Me marea mucha gente, y cuando estoy en medio de grupos grandes lo único que atino a hacer es callarme y observar como hablan.
Quizás soy medio fomeque, pero bueee... al menos puedo jactarme de he tenido la suerte de tener cerca justamente la gente que necesito.
Saludos!!

Una Pequeña Princesita dijo...

pancha...
q increíble volver a verte (a leerte en este caso) después de tanto tiempo... como cambia la gente... lo q te gustaba y apasionaba tanto ayer, ya no te entrega lo mismo hoy...
te dejo un abrazo grande y muchos cariños...
ah! y no se si será un tema generacional o no... pero yo tb a veces siento que soy una viejita jajaja

Mathilde dijo...

jues!
entiendo PERFECTAMENTE A QUÉ TEREFIERES
también me pasa...y también me lo cuestiono.
en todo caso...nada peor que estar apiñados como en un rebaño de ovejas, típico que te ahogas.... por eso me carga el metro... y en los conciertos si no quedo adelante prefiero quedarme muy atrás o por los lados...

en too caso los viejitos la llevan

saludos! =o)

..::ChIqUiTiTa::.. dijo...

arriba con las multitudes q se necesitan. lo de mas es arroz graneado.
aunq aveces es necesario tener "boche" alrededor porque como q arman la onda
:D

Javi dijo...

Qué tremendo... jaja. Recuerdo cuando asistí al concierto de U2, el 98'. Fuimos varios amigas y amigos. Originalmente, teníamos entrada a galería, pero en un acto gatúbelo, nos saltamos la reja y llegamos tremendamente cerca del escenario. Quedamos más apretujados; te lo encargo. Al menos, puedo afirmar que le vi los calcetines a The Edge.

Por primera vez en mi vida presenciaba cómo las féminas que estaban junto a nosotros (no mis amigas, sino, otras muchachas que estaban ahí), eran manoseadas por uno par de imbéciles... y las chicas no decían nada, porque lo único que les preocupaba era ver a Bono. Me impacté. En fin. Este concierto, más el de Soda Stereo (fuimos con mis hermanos), fueron los últimos espectáculos masivos de ese tipo al que asistí. ¿Será que me estoy poniendo viejo? Pero ya no tolero cosas que antes disfrutaba; como estar apiñados por ejemplo, jajaja.

Saludos, y muy buen fin de semana para ti.

Jorge Luis Freire dijo...

sí. las aglomeraciones de gente son despreciables.